+34 722 33 85 03

Autoestima

 

 

 

«Creer en ti, conocerte y quererte es el único viaje que te hará triunfar»

 

 

¿Quién soy, cómo soy, qué hay dentro de mí?

 

Cuando nacemos tenemos todo el potencial para ser y llegar a ser quienes queramos ser. Por desgracia, hay veces que no logramos creer en nosotros mismos como deberíamos. ¿Qué te ha llevado a no confiar en ti? ¿Qué te ha llevado a darle tanta importancia a tu apariencia física? ¿Qué te ha llevado dependiendo del día, al mirarte al espejo te veas genial o directamente evites tu reflejo?

Podría seguir lanzándote preguntas. La cuestión es que todas ellas, de un modo u otro son importantes. Sin embargo, ¿qué hace que ese potencial con el que nacemos quede relegado a un segundo, tercer plano o completamente enterrado?

Partamos de la premisa, con la que abre esta página, todos nacemos con el máximo potencial, para llegar a dónde queramos llegar. Sé que en ocasiones esto os será difícil de creer. Te invito a que me escribas si te apetece y charlemos sobre ello. Este potencial con el que nacemos ahora no lo ves, lo sé y sé cómo es sentirse “casi invisible”. ¿Qué hace que cambie nuestro potencial? Te mencionaré algunas que me vienen a la cabeza: cultura, sociedad, educación, creencias…ciertamente hay muchas más que podríamos incluir.

Pero entonces, una vez aquí ¿qué hago ahora sí todo eso no depende de mí?

Cierto, muchas cosas no dependen de nosotros. Pero lo cierto es que muchas otras SÍ. ¿Qué puedo cambiar yo?

Cuando nos guían “Las Voces”

Ya desde antes de nacer nuestros padres se preguntan cosas sobre nosotros. ¿Será niño o será niña? La mayoría suelen decir eso de que “sea lo que sea estará bien, lo importante es que nazca bien”. Esto es verdad, pero en el fondo de su sentir, uno, otro o ambos desean algo; de forma inconsciente los que nos rodean desean algo de nosotros/as incluso antes de estar aquí.

Así podríamos seguir, a lo largo del desarrollo del recién nacido, sus padres, su familia, las personas de su entorno, cuidadores y educadores van proyectando hacía la multitud de mensajes. Llamemos a estas proyecciones, “las voces”. 

Las voces pueden ser positivas o negativas y muchas veces incluso no son expresadas explícitamente.

Podríamos seguir con esta metáfora, sin embargo, para entender un poco mejor lo que os quiero transmitir, pero para entenderlo mejor quiero contarte una pequeña historia real.

Una persona llegó un día a consulta, Anuar. Nuestro nombre también dice mucho de nosotros/as. En este caso, su nombre, significa “el que está iluminado”. Cuando llegó a consulta, no era capaz de verse ni física ni emocionalmente. Pensé ¿con la cantidad de significado que tiene su nombre, qué le habrá llevado a no verse si su cualidad es la iluminación?.

Según avanzó el tiempo y cuando establecimos un vínculo terapéutico me preguntó, “¿en realidad no sé qué me pasa? Prosiguió: no tengo ningún motivo para quejarme, tengo todo lo que cualquier persona desearía”. Entonces le plantee la pregunta que tanto tiempo me llevaba rondando la cabeza y rompió a llorar.

Desde aquí comenzamos a trabajar. A ir desmigando lo que había llevado Anuar hasta el sitio en el que se encontraba cuando llegó a consulta. Aparecieron frases (voces) cómo las siguientes: “Anuar estate tranquilo y se bueno”, “Anuar es maravilloso”, “Anuar debes estudiar más”, “Anuar tienes que…”

Muchos de vosotros/as, pensaréis que lo que le pasaba a Anuar es normal, ¿verdad? y quizás tengáis razón. Sin embargo, cuándo damos más validez a las voces del entorno que a la nuestra, podemos llegar a sentirnos perdidos, vacíos… y acabamos sin poder vernos, sin ser nosotros. Sintiendo que hacemos las cosas porque toca y no porque queramos hacerlas.

Generalmente la “baja autoestima” o “autoestima poco saludable” es mirar a los demás antes que a nosotros mismos. Atender a todas esas otras voces aprendidas antes que la nuestra.

Anuar es ahora capaz de ver la persona maravillosa que es. Es feliz con lo que tiene y con lo que ha conseguido en su vida. Descubrió y aprendió a verse y conectar consigo mismo para después conectar con los demás.

Un día cuando sintió confianza suficiente y teníamos el vínculo terapéutico establecido, me preguntó, ¿no sé que me pasa, no tengo ningún motivo para quejarme, tengo todo lo que cualquier persona desearía?, le plantee la pregunta que me llevaba rondando tiempo y rompió a llorar. 

Desde aquí comenzamos, a trabajar y a ir desmigando, que le había llevado Anuar, dónde se encontraba cuando llegó a consulta. En consulta aparecieron frases cómo las siguientes: «Anuar podrías estar tranquilo y ser bueno», «Anuar es maravilloso», «Anuar debes estudiar más», «Anuar tienes que….»… 

Muchos de vosotros/as, pensaréis que lo que le ocurría a está persona con la que trabajé es normal, ¿verdad? y quizás tengáis razón. Sin embargo, cuándo damos más validez a las voces del entorno que a la nuestra, nos sentimos perdidos, vacíos,… no somos capaces de vernos, vacíos, con sensación de hacer las cosas porque toca no porque quiero hacerlas.

La «baja autoestima» o «autoestima poco saludable», generalmente, es ver a los demás antes que a nosotros mismos, atender a todas las voces aprendidas antes que a nuestra propia voz.

Anuar, ahora es capaz de ver la persona maravillosa que es y es feliz tal cual es con lo que tiene y ha conseguido en su vida, descubrió y aprendió a verse y conectar consigo para después conectar con los demás.

 

¿Cómo mejorará tú Autoestima?

El primer paso es conocer que te llevó a no ver lo maravilloso que eres, tal cual eres: con todo lo que tienes y el potencial que está por llegar.

 

A medida que comiences a ver que te ha llevado a no conocerte, conseguirás:

  • Vivir feliz independientemente que la vida te ponga situaciones difíciles
  • Quererte tal cual eres
  • Perdonarte y tener compasión de ti mismo/a
  • Eliminar emociones y creencias que te limitan sobre ti mismo/a
  • Poner límites a los demás y a ti mismo de manera saludable
  • Caminar seguro/a ante cualquier situación de la vida
  • Exigirte de forma saludable  

¿Qué es lo siguiente que deberías hacer?

 

Rellena el formulario de contacto que hay al final de la página y contactaré contigo. También puedes escribirme un email o reservar directamente una primera sesión telefónica conmigo a través del siguiente botón.

Contacta Conmigo

Si tienes cualquier duda, puedes contactar conmigo rellenando el siguiente formulario. Puedes reservar tu cita telefónica gratuita llamando al teléfono que ves a continuación o haciendo click en "Reserva tu cita gratuita". Para cualquier emergencia, llama al 112 o 717 00 37 17.

Contacto

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies